Quién soy y qué hago

Soy TREMENTINA LUX, soy artista plástica, teórica y práctica de la comunicación audiovisual y los estudios de género. Pinto, escribo, leo, locuto, diseño, fotografio, reflexiono y analizo. Todo esto, sobre todo, me hace evolucionar como profesional y como persona, me motiva y me divierte. Creo este contenido para ti, que me lees y para mí, que también me leo. Soy del mundo y vivo en Valencia.

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Por qué los hombres no tienen su día…

Hoy me siento a comer en una mesa. Es un comedor común. No hay calefacción, el día es frío, hay llovizna fuera, un gran ventanal. Llego, con mi bandeja de la cárcel, paella de verduras, gratinado de col con bacon, pimiento rojo, patatas, un flan, agua y un cortado para luego, delicioso. Son cinco, o cuatro, no sé. Están ahí y me siento con ellos, por cortesía, enfrente del ventanal, que me produce fotofobia, en el lugar más frío del comedor, con ellos, por cortesía.

– Hola, ¿qué tal llevas tu día?
– ¿Mi día?
– Sí, (sonríen)
– Bueno, ¿tomamos café?
Y se levantan, y se van.
– Bien, digo yo, -Ahuyentando varones… (sonrío)
(En este momento mete gol el Barça, aplauden, un varón interrumpe mi texto con besos)

Al irse ocupo su sitio, ese que le da la espalda al ventanal, más cálido, y me alegro de haberme librado de ellos, de su grosera actitud de escasa cortesía. Hacen lo mismo que yo, pero tienen mejor contrato. Cobrán más, se valoran más entre ellos, salen a fumar porque no quieren cortejarme, ni depende de mí su sueldo, ni soy su agujero doméstico.

Y me digo que las actitudes de los hombres no me gustan, que pese a amar a más de uno y a admirar a muchos descubro hoy que no me gustan, que no me gustan en general, tal cual se comportan en masa. Que si no fuera por la ideología del romance, esa que preconizan las narraciones simbólicas y las canciones de amor, esas que hablan de príncipes azules y héroes vigorosos, los hombres cotidianos no serían el objeto de deseo amoroso de tantas hembras. Que para serlo, debería reinventarse el amor, como decía Agnès Varda en «Réponse de femmes».

Por eso felicidades a las chicas, por vuestro día y felicidades a los chicos por los restantes 364 días que al parecer aún os pertenecen. A ver si en breve también instituimos uno sólo, uno sólo para vosotros o dividimos 365 entre dos, o disfrutamos del año completo del ser humano, o erradicamos el de las mujeres, porque resulta ridícula la proporción, ¿no? 364 a 1… Si fueran goles ganaríais de paliza.

TREMENTINA LUX
Descubriendo las veleidades de conducir en el coche a un máximo de 110. Los señores feudales, ávidos de recaudar, no han tenido en cuenta que obligarnos a disfrutar de un ritmo desacelerado en la vida invita a dedicar más tiempo al pensamiento vindicativo. Merci por este efecto colateral indeseado.

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