
Lory Meyers, Mando Diao, Love of Lesbian, y no recuerdo si Vetusta Morla también, acabaron el bolo sin camisa, sacando pecho al aire de Benidorm mientras Sidonie, formación pionera en la sexualización del perfil masculino en la escena Indie española, no sólo no se desabrochó un botón sino que se ocultó bajo el significativo alias de: Fluido García.
Fangoria también sacó pecho. El de una vedette de primera que hizo un streptease de revista mientras una rubia hacía playback a su lado con el bajo o la guitarra, no estoy segura, permitiendo con ello confundir de nuevo a los muchachos del público que jaleaban las tetas de la vedette mientras se ufanaban insultando a la presunta música: Mírala, si hace play-back ¡zorra si no sabes tocar!
Más del 50% del público era femenino. Las mujeres somos grandes consumidoras de música, sin embargo, el porcentaje de mujeres músicas en el cartel fue escaso. Lo habitual. Un amigo me decía: es que no tienen suficiente calidad, el público no las demanda, tendrás que organizar tu un festival de mujeres. No. Habrá que instalar una cierta paridad en esto porque es una pescadilla que se muerde la cola. Si las mujeres músicas trabajan pero no se difunde su trabajo, no pueden profundizar en él, y si no sirven de modelo para las mujeres que consumen música nunca habrá más mujeres encima de un escenario. Es una de las industrias más misóginas que hay, con apariencia de todo lo contrario.
Las clases también estaban diferenciadas por zonas. Acceso general, prensa y zona vip. El 15 m debería habernos enseñado algo acerca de estos modelos de gestión de las personas, es decir, que todos somos buenos en algo, que todos tenemos suficiente talento en algo como para merecer un chapuzón en la piscina vip.
Fue un éxito de asistencia, un lujo de instalaciones y un desfase de exhibición. Como es habitual en estos festivales la organización debería plantearse facilitar con el abono el preciado don de la ubicuidad.
TREMENTINA LUX
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