Llueve, sale el sol, llueve, sale el sol, llueve, sale el sol. Conclusión, Ibuprofeno en el desayuno, café con poca leche de soja, la lectura del último boletín de MSF sobre las migraciones acompañando la migraña y un par de galletas María.
¿Por qué las galletas no son Mario?
El «Pequeño tratado de género para escépticos con perdón de los lobos y las lobas» parece ahora una gran estupidez, pero ¿qué queréis? Me he levantado pensando en ello y así ingenuamente lo escribo, que toda harina hace costal.
AGRADECIMIENTOS
A Lucy Green.
A Gemma Lienas.
A los columnistas detractores de diferenciar entre la o y la a, cuyos nombres prefiero no publicitar. Me refiero a aquellos irresponsables con voz en las columnas de opinión para quienes lo mismo es un músico que una música, un juez que una jueza, el barro o la barra…
También pido perdón a los lobos y las lobas afectados por este universo simbólico tan prejuicioso que los seres humanos damos por bueno y sin el cual no existiría este prosopopéyico estudio.
OBJETO DE ANÁLISIS:
«Cinco lobitos tiene la loba
cinco lobitos detrás de la escoba»
METODOLOGÍA:
Uso de las gafas violeta.
ALLÁ VAMOS:
1. PRIMERA LECTURA. «DENTRO DE LA NORMALIDAD»
«Cinco lobitos tiene la loba
cinco lobitos detrás de la escoba»
CINCO, la mitad de diez, número perfecto, cuadrado, aunque sea primo. No tres que sería convocar tensión, no dos, que sería poco, no más de cinco que sería mucho. No, cinco, la mitad perfecta.
LOBITOS = cachorrillos, simpáticos, juguetones, neutralizados en su potencial violento, inmaduros como machos y por tanto inocentes aún.
TIENE LA LOBA. La loba sin lobitos sería casi lo mismo que la zorra. Pero la loba tiene lobitos, la loba con lobitos es mamá. los tiene, los posee, son suyos, y por tanto los amamanta como hizo con Rómulo y Remo. La LOBA es pacífica, cariñosa y está ocupadísima, no con uno, ni con dos, no, con cinco lobitos. Cinco, la mitad justo de diez. Si fueran diez la LOBA en esa crianza necesitaría del LOBO, pero así, se apaña sola.
CINCO LOBITOS repito, que quede clara la responsabilidad.
DETRÁS DE LA ESCOBA. La loba, barre, es hacendosa, la loba tiene casa, la loba está en casa. La loba un animal salvaje por naturaleza queda humanizada y vinculada al ámbito doméstico. La loba está domesticada y de oficio se dedica a sus labores. ¿Dónde está el Lobo? Fuera de casa, en el ámbito de lo público, claro.
2. SEGUNDA LECTURA. INCENTIVANDO EL CAMBIO DE ROLES.
«Cinco lobitos tiene el lobo
cinco lobitos detrás de la escoba»
CINCO, pues siguen siendo cinco.
LOBITOS = cachorrillos, simpáticos, juguetones, neutralizados en su potencial violento, inmaduros como machos y por tanto inocentes aún.
TIENE EL LOBO. El lobo, macho, adulto, no es inocente. No, es un depredador. No está domesticado. Nuestra concepción del lobo es perversa. Es un ser que engaña, manipula, y mata. Eso hizo con Caperucita dos cuentos atrás. Pero está en su naturaleza ser vil. Su naturaleza justifica la tendencia a un comportamiento salvaje de poco fiar. Es un cazador, un adicto a la libertad. Pero él, es así. ¿Qué hace entonces ese animal con cinco cachorros, con cinco lobitos? Y los TIENE. Pero… ¿Los tiene prisioneros? ¿Dónde los tiene y para qué? ¿Qué interés puede tener un lobo en poseer a cinco lobitos? ¿Son suyos? ¿De quien son? ¿Será su objetivo adiestrarlos en la maldad? ¿Utilizarlos como carnaza? Evidentemente un ser tan poco dotado para el mimo no puede estar cuidándolos. ¿Cuidar a cinco lobitos un sólo lobo adulto? ¿Dónde está la Loba? Pinta que la han separado a la fuerza de sus cachorros, alistados, socializados tal vez, en las filas del sentido común. El tono de la canción, caray cambia.
CINCO LOBITOS repito, que quede claro que el lobo niño no es un lobo malo sino un animalillo desprotegido, una víctima en potencia.
DETRÁS DE LA ESCOBA. ¿Escoba? ¿Qué hace un Lobo con una escoba? Pues en el tren de la bruja que visitamos en la feria espanta y arrea. Sí en carnavales un lobo y una escoba juntos no presagian nada bueno, porque el lobo, indomesticable, que no sabe lo que es barrer, que no ha barrido una casa en su vida, porque no tiene casa, utiliza la escoba como un arma. La agarra por el rabo y atiza con fuerza, amenaza. La escoba en las zarpas del lobo pierde su función amable y empatiza con su furia, es una herramienta, una extensión de su capacidad cazadora y violenta. Detrás de la escoba implica ocultamiento, que quizás los tiene obligados al silencio y al temor en un rincón.
3. TERCERA LECTURA. LA ESTAMOS LIANDO Y PRESCINDO DE LAS MAYÚSCULAS.
«Cinco lobitas tiene la loba
cinco lobitas detrás de la escoba»
!Pues vaya sorpresa! Esto no es una canción, es un gineceo, un delirio de compresas y támpax un quítame allá esas pelusas y pasa el mocho y la mopa. Lobas educadas en la domesticidad, el jolgorio y la alegría, los cantos de las niñas en torno a las tetas de mamá Loba y todas correteando en un festín de limpieza y hogar adolescente donde crecer siguiendo modelos de sumisión patriarcal, !Qué no nos oiga el Lobo!
3. CUARTA LECTURA. ESTO YA NO TIENE ARREGLO.
«Cinco lobitas tiene el lobo
cinco lobitas detrás de la escoba»
Resumiendo: Esto tampoco es una canción. Es un storyline de una peli porno. A ver, las Lobitas ya no son los Lobitos inocentes, ya no son cachorros, son cachorras, que es otra cosa. No. Las Lobitas son esa Loba no domesticada con arrebato hormonal de por medio. Lobita es como Zorrita, más o menos, y no creo que merezca más explicación connotativa el término. ¿Qué hace el Lobo, un sólo Lobo con cinco Lobitas? Pues o es un pederasta o un proxeneta o un pobre idiota con «muchos lobos». Por muy Lobo que sea es innegable que para poder con cinco lobitas le hará falta una buena escoba. Y aquí escoba (si flipo me lo anotáis) funciona no sólo como arma sino como un trasunto sexual. Una herramienta de poder, al fin y al cabo, de veneración y según afirmaba el pobre Freud en la más ingenua de las teorías sobre el pene, presunta envidia. Dice DETRÁS en plan persecución del objeto mágico maravilloso. Tiene cinco lobitas, las tiene, las alimenta, las posee. ¿Son las lobitas de su Harén? Aunque bien pensado podría ser también un simpático cuento infantil, la fantasía falocéntrica de cualquier Lobo, tener a cinco lobitas corriendo detrás de su escoba, que barre, para casa. (Omitamos que si el Lobo se viera obligado a satisfacer la salvaje voracidad de las lobitas insumisas la fantasía podría acabar en pesadilla)
FIN DEL PEQUEÑO ENSAYO ESCRITO SOBRE LA MARCHA.
Conclusión sencilla: las más ingenuas canciones de cuna y los más ingenuos relatos enquistan actitudes soberanamente peligrosas y diferenciadoras en cuestión de género. Es lo que las teorías denominan creación de universos simbólicos. Esta construcción social de la realidad que damos por válida se apoya y se afirma a través de la tradición oral, gráfica y audiovisual. Producimos el discurso y lo reproducimos. Nos convertimos en parte de él. Haced la prueba, en Caperucito, en Blanconieves, en Ceniciento, en el Sirenito. La prueba de cambiar la o por la a y viceversa no engaña. Nos descubre llenos de ideas falsas que cabe demoler para convivir mejor en este siglito entrante. Porque si os dais cuenta, en este juego de roles sin escapatoria, donde o se es una cosa u otra sin poder ser ambas o ninguna, nadie sale ganando.
SE ACEPTAN QUINTAS Y SEXTAS Y CIENTAS LECTURAS
Feliz Día (hoy el día es chica).
TREMENTINA LUX
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