Superlunes.
El lunes ya sin sol.
El primero de verdad.
Los lunes anteriores fueron miércoles. Las vacaciones han pasado a ser un trozo de pizza recalentado en el microondas del recuerdo del que no queda ni el borde de la masa…nos lo hemos comido todo!!!! Menos mal que el viernes estuvimos con los Charlatans, el sábado con Mercury Rev, Máximo Park y los divertidísimos Heavy Trash y menos mal que ayer fue domingo y me acerqué a ver «Caótica Ana» de Medem.
Entre Sophie Calle y la palíndroma peli de Medem me queda claro que la multiculturalidad y en especial la multiculturalidad vista desde lo femenino están de moda. En Ana se da el progreso de la humanidad, de la caverna a la metrópoli, con una constante, es el recipiente de la eterna lucha de sexos, y hasta la fecha, siempre ha salido perdiendo. La queman, la descuartizan, se la comen vivita y todo esto sale en forma de terapia regresiva. Ana es una supervasija, el rol por excelencia, ha sido india, árabe, ha sido la mujer lista y rota, habla varios idiomas y pinta puertas Naif que son acceso a sus otras vidas. Son las vidas de todas nosotras, esas vidas que nos han permitido llegar hasta el siglo XXI y pensar, y escribir, y pintar, y estar legitimadas para actuar. Las vidas que nos unen, sin distinción de territorio en una eternidad común, la de por fin crear una legión de «hombres buenos».
Lo que no entiendo es porque Ana, de solar a lunar, la Ana que va de la libertad del buen salvaje a la servidumbre uniformada culmina su misión en una travesura. Y no quiero fastidiaros la peli, pero vaya, precisamente las palomas son una plaga a causa de sus «travesuras», no se si la metáfora de la paloma es de lo más afortunada, a la paloma blanca del inicio no le sirve de mucho…le sirve a ANA? Nos sirve a los espectadoras/as?.. No se, me lo tengo que pensar… 😉 algunas, como las de San marcos son aútenticas depredadoras… En fin, me hubiera gustado que Medem contara con menos presupuesto, y que Bebe no se interpretara a sí misma, que vocalizara mejor, sorry me perdí sus diálogos imposibles… ah, y que la disciplina del performance no fuera confundida con la teatralización de textos vacuos. Me parece fascinante sin embargo la profusión de ese gran imaginario suyo y voto ya por la existencia de residencias para artistas patrocinadas por mecenas como Justine, que algo le debe al marqués de Sade, tan rica y tan perversa ¿no?
En resumen, hay que verla y contar luego hasta 10.
GRACIAS JULIO!
TREMENTINA LUX
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