LA CHATARRERÍA NOFERICA
Mi padre era chatarrero en la Calle Sogueros. Fue su primer oficio después de la guerra civil, muchos años antes de convertirse en Maestro en la Politécnica. Fue chatarrero con siete años. Fumaba con sus amigos, recogía sabiduría de las calles, me lo contó muchas veces, siempre sonriendo.
Fuego y arena, el Velluter.
Los restos de la noche,
el olor a humo en los dedos
la danza tribal
el regreso a la carne
antes del asfalto.
Estudio en húmedo II para «La Dottora»
«No hay que empujar el agua del río. Hagamos lo que hagamos acabará fluyendo a su ritmo’. (…) La impaciencia nos arrebata placer, paz y felicidad.»
Estudio en húmedo para «La Dottora»
A tod@s aquellos que sufragáis vuestra peste
Con el hálito de la bondad ajena
Mucho Amor Universal
Uno de enero. La secuencia de la felicitación: 3-24-12-16-7
Doblábamos la falda de una colina. Uno de mis compañeros me tocó en el brazo, obligándome a fijarme en el elevado pico de una montaña que parecía estar enfrente de nosotros.
Pensando sin pensar en mi…
Y así suceden las cosas de la gratitud, envueltas en regalos neuronales y tramas de palabras desechas, sin conciencia de los rostros o las fechas que todas en una, apretujadas en el sueño de la sábana carguera y entre vientos narcisos, navegan en el Ancho Mar de los Abrazos.
A veces pasamos de puntillas por la vida…
Sin darnos cuenta de que hacemos el camino no sólo al andar, sino al imaginarnos andándolo.
De cómo surgió “Sísifa” para “Té tela»
Llevaba días pensando en Sísifo. No esto no es verdad. Había pensado en Sísifo puntualmente algún día antes.









