{"id":936,"date":"2007-08-31T12:12:02","date_gmt":"2007-08-31T12:12:02","guid":{"rendered":"http:\/\/trementinalux.com\/Blog\/?p=936"},"modified":"2011-06-02T12:12:43","modified_gmt":"2011-06-02T12:12:43","slug":"gracias-sophie-calle","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/trementinalux.com\/Blog\/gracias-sophie-calle\/","title":{"rendered":"GRACIAS SOPHIE CALLE"},"content":{"rendered":"<p>El discurso art\u00edstico femenino lleva algunos a\u00f1os irrumpiendo con fuerza en el panorama del Arte. Ese Arte, tan diagnosticado de muerte, est\u00e1 ahora absolutamente pegado a la vida.<\/p>\n<p>En el caso de Sophie Calle esta operaci\u00f3n se efect\u00faa invirtiendo el esquema utilizado hasta el momento. No es el arte lo que se aproxima a lo cotidiano. Es lo cotidiano lo que penetra en la esfera del arte en forma de autobiograf\u00eda, de confesi\u00f3n intimista. Sophie Calle cuestiona los roles sociales, la identidad del deseo y la preeminencia del orden masculino. Lo hace bas\u00e1ndose en una suposici\u00f3n de realidad, de verosimilitud. As\u00ed, la realidad marcada por el exhibicionismo se vuelve sospechosa, se vuelve excepcional, intrigante. En este sentido el discurso de Sophie Calle aporta nuevos puntos de vista, amplia el vocabulario de los m\u00e9todos expresivos y se reafirma en la narraci\u00f3n, en la explotaci\u00f3n p\u00fablica del yo privado como \u00fanica fuente del conocimiento para plantearse el problema de la identidad y la otredad. El juego de Sophie Calle introduce ante todo la necesidad de la duda, del descr\u00e9dito por todo aquello que est\u00e1 establecido y parece incuestionable. No sabremos nunca quien es Sophie Calle por m\u00e1s imp\u00fadicamente que se nos muestre. La pregunta es, \u00bfde quien hablamos cuando hablamos de Sophie Calle, \u00bfde quien hablamos cuando hablamos de nosotros mismos?<\/p>\n<p>Guardar constancia es una actitud ante la vida que ella ha sabido reconvertir en proyecto art\u00edstico. Para no olvidar la experiencia propia y la experiencia ajena, Sophie ha establecido unas reglas del juego que sigue y obliga a seguir rigurosamente. Organiza acciones con un principio y un final permitiendo en el desarrollo un grado de espontaneidad controlado. En la obra de Sophie Calle los hechos determinados por el azar acaban siempre convertidos en el argumento del relato. La imagen fotogr\u00e1fica, los documentos audiovisuales, los mapas, textos completan finalmente el sentido narrativo del proyecto. Sin embargo, Sophie no se define ni como escritora, ni como fot\u00f3grafa. Con ella es preciso acostumbrarse a un objeto art\u00edstico cambiante, porque la t\u00e9cnica siempre se adapta al prop\u00f3sito. Su intenci\u00f3n es crear historias y contarlas, no es esclava de ning\u00fan medio. Al contrario, se vale del medio para aportar pruebas que transformen la ficci\u00f3n en una realidad veros\u00edmil, incuestionable. Lo que hace realmente Sophie Calle es inventarse la vida de los otros para apropiarse de ellas, inventar su propia vida para perderle el miedo a la existencia.<\/p>\n<p>Por eso la admiro.<br \/>\nA veces he visto obra suya disgregada en galer\u00edas. Dos fotos, tres textos, un plano\u2026Fragmentos de proyectos que se entienden de forma literaria gracias al cat\u00e1logo de la exposici\u00f3n. Todo exig\u00eda un esfuerzo, de empat\u00eda, de reconstrucci\u00f3n, de imaginario.<\/p>\n<p>Ahora he visto un proyecto suyo, completo, abundante espectacular, en el Pabell\u00f3n Franc\u00e9s de la Biennale de Venezia. Y quiero agradecerle su obra. Su enorme capacidad de llegar a los grandes temas a trav\u00e9s de los peque\u00f1os conflictos diarios, en este caso, el conflicto de amor frustrado.<\/p>\n<p>Todas las mujeres hemos recibido alguna vez una carta de ruptura. Y hemos respondido a ella. Con m\u00e1s letras in\u00fatiles. Con el silencio. Tal vez con la rabia. Yo una vez, en mi ingenua vida de pintora cree dos criaturas de Epoxi, blanco de zinc y carboncillo que conten\u00edan m\u00e1s infierno escrito que la Divina Comedia de Dante. Y las expuse. All\u00ed estuvieron. Sus letras y las m\u00edas. Un mes entero, iluminadas, en aquella galer\u00eda. Hice p\u00fablico el dolor privado. Estudiaba Bellas Artes y cre\u00eda en ello, en el discurso intimista como base del arte, el objetual y el conceptual. Sigo creyendo que las grandes historias emanan de las intrahistorias. Es un exorcismo, un ejercicio de recuerda y olvida, pero tambi\u00e9n un sano envite de reflexi\u00f3n sobre la propia identidad y la identidad ajena. Y porque no, una peque\u00f1a y concienzuda venganza, una manera de cuidarse a si misma, de darse valor intelectual cuando el ser amado se lo ha quitado. Se lo ha quitado todo, incluida la autoestima.<\/p>\n<p>Ella, dice, recibi\u00f3 un texto de ruptura de un hombre al que, dice, no supo responder. Pero parad\u00f3jicamente, ha orquestado el coro de respuesta m\u00e1s heterog\u00e9neo y multicultural nunca visto. Sophie Calle, en su proyecto ha pedido a 107 mujeres de diferentes profesiones y nacionalidades que analicen, estudien y respondan a ese texto de ruptura \u00edntimo desde su punto de vista profesional.<\/p>\n<p>El resultado ha quedado registrado en notas, im\u00e1genes, grabaciones, audiovisuales y todo tipo de documentaci\u00f3n gr\u00e1fica. Es la memoria de los hechos. El pabell\u00f3n se ha llenado de im\u00e1genes de mujeres que leen. Mujeres sin rostro, algunas, pero con atributos definitorios y cuidados, aut\u00e9nticos retratos sociales del S. XIX.<\/p>\n<p>Si \u00ablas mujeres que leen son peligrosas\u00bb a\u00fan lo son m\u00e1s aquellas que analizan lo le\u00eddo.Mujeres de todo el mundo, el primero y el \u00faltimo, de todas las edades, ni\u00f1as que no entienden el doble sentido de las palabras insanas, \u00abte quiero, pero te dejo\u00bb, madres que aconsejan, crimin\u00f3logas que destripan, periodistas que desde\u00f1an, abogadas que subrayan el texto del hombre, de alguna manera el traidor, el abandonador, el elidido.<\/p>\n<p>El propio acto de la lectura ha quedado registrado en esplendidas fotograf\u00edas, la muestra del an\u00e1lisis, recogida en un libreto, incluso la interpretaci\u00f3n art\u00edstica se visualiza, por ejemplo, convertida en una preciosista danza Balinesa.<\/p>\n<p>El hombre, que no dio la cara en la ruptura, est\u00e1 ahora ah\u00ed. En todo el pabell\u00f3n. Al margen. Convertido en el margen. El hombre ha sido convertido en el pretexto, lo masculino queda convertido en objeto de arte, lo femenino en poderoso sujeto. Su texto \u00edntimo, tal vez una de las pocas ocasiones en que un hombre, tan poco dados a exteriorizaciones afectivas, realiza un texto de esta naturaleza, ha sido traducido a braille, a otras lenguas, incluso al lenguaje de signos. Al ser interpretado y reinterpretado su talento como amante y las razones de su decisi\u00f3n son puestas en tela de juicio, son subestimadas, pensadas en fr\u00edo por terceras personas, explicitadas, cazadas in fraganti.<\/p>\n<p>La intencionalidad es descubierta y su habilidad con la palabra alabada como fruto de una cultura literaria puesta al servicio de un, ahora s\u00ed, fallido, lavado de imagen. El hombre, que tal vez pretend\u00eda salir indemne de esta aventura es el hombre universal, el hombre com\u00fan, al que las mujeres de todo el planeta, por fin, responden desde sus enriquecedores y diferenciados puntos de vista.<\/p>\n<p>Ellas escriben la historia, hacen la historia, son la historia. L\u00facidas, profesionales, con la inteligencia emocional liderando el argumento del proyecto la duda se desvanece. Los roles se invierten, el orden patriarcal se rompe.<\/p>\n<p>Sophie Calle, como Salom\u00e9, nos muestra en bandeja la cabeza del hombre que escribe textos privados, y la sinceridad de la mujer que escribe respuestas p\u00fablicas. Y se honra, la capacidad de ambos, para ser lo que no se supone que son, para ampliar al fin los horizontes impuestos a hombres y mujeres, milenariamente por la cultura de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>La escritora consultada dice que es un coro de muerte. Un duelo. Yo creo, afirmo, que es un coro de vida repleto de sentido del humor. Sophie desde la inteligencia y la sensibilidad femenina, nos habla de la multiculuralidad, de la mujer como profesional y de las m\u00faltiples realidades de una misma aparente realidad. Simplemente sublime.<\/p>\n<p>Si las emociones se pueden ritualizar para que resulten un experimento indoloro, si se demuestra que la propia identidad es m\u00faltiple y est\u00e1 sujeta a cambios, si las cosas son distintas dependiendo de quien, como y cuando se miran, si recordamos todo esto, en todo momento, entonces estamos a salvo.<\/p>\n<p>GRACIAS SOPHIE.<br \/>\nTREMENTINA LUX<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El discurso art\u00edstico femenino lleva algunos a\u00f1os irrumpiendo con fuerza en el panorama del Arte. Ese Arte, tan diagnosticado de muerte, est\u00e1 ahora absolutamente pegado a la vida. En el caso de Sophie Calle esta operaci\u00f3n se efect\u00faa invirtiendo el esquema utilizado hasta el momento. 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