{"id":581,"date":"2009-02-25T11:11:30","date_gmt":"2009-02-25T11:11:30","guid":{"rendered":"http:\/\/trementinalux.com\/Blog\/?p=581"},"modified":"2014-03-26T23:28:26","modified_gmt":"2014-03-26T23:28:26","slug":"franz-ferdinand-la-noche-de-los-zapatos-blancos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/trementinalux.com\/Blog\/franz-ferdinand-la-noche-de-los-zapatos-blancos\/","title":{"rendered":"FRANZ FERDINAND: LA NOCHE DE LOS ZAPATOS BLANCOS"},"content":{"rendered":"<p><em>\u201cMe aturde pensar en lo dif\u00edcil que es fascinar en la intimidad siendo nadie o fascinar sinceramente en la intimidad siendo alguien.\u201d<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>Anoche intent\u00e9 ver y escuchar a Franz Ferdinand. Primero entr\u00e9 en el recinto de forma inocente. Despu\u00e9s, al comprobar que dentro solo se pod\u00eda consumir horchata y esa bebida negra cuya inocuidad nadie pone en duda, sal\u00ed de forma convicta a beber cerveza clandestina. Las inmediaciones estaban controladas por fuerzas de seguridad que a lomos de briosos corceles vigilaban a la muchedumbre ebria de cubalitros y sustancias psicoactivas liadas a escondidas en el descampado que circunda la \u201cciudad\u201d.<\/p>\n<p>Pas\u00e9 dos veces el control. Abr\u00ed mi bolso a desconocidos que me requer\u00ederon con un \u00edmpetu marcial y ante los que de nada me sirvi\u00f3 poner cara de muchachita inocente:  -abra su bolso, abra su bolso, he dicho! \u2026( y aqu\u00ed su brazo gris me detiene, me toca, me invade, me frena y claro, abro la cremallera y la cierro, ha sido un parpadeo\u2026 y a \u00e9l que le importa si llevo preservativos, dildos, brownies o anabolizantes\u2026) -gracias! No, en verdad, no me da las gracias, me empuja hacia el interior d\u00e1ndose por satisfecho, \u00a1tiene tanto trabajo esta noche!<\/p>\n<p>Una se pregunta porque son gratis este tipo de conciertos. \u00bfQu\u00e9 hemos hecho los valencianitos de a pie para merecernos a Franz Ferdinand? <\/p>\n<p>Normalmente los conciertos se producen mediante la colaboraci\u00f3n de distintos actantes existiendo la posibilidad de incorporar variables, a saber: imprescindibles, dos, el artista fascinador y el p\u00fablico fascinado. Si el p\u00fablico fascinado es s\u00f3lo un individuo\/a es que el concierto es prive\u00e9 y se produce al o\u00eddo, por lo que la voz llega directa al epicentro del placer. Si el p\u00fablico es m\u00e1s numeroso aunque es factible ver al fascinador a escala humana entonces podemos considerar que se trata de un concierto \u00edntimo. En esta clase de conciertos el espacio importa, pero puede ser sustituido sin afectar a la honorabilidad del resultado. Los prive\u00e9 funcionan muy bien en una terraza al anochecer, en una playa invernal, en una suite, en un taxi o en el hall de un hotel al albor de la imaginaci\u00f3n. Los \u00edntimos pueden darse en lugares ac\u00fasticamente preparados para ello, requieren m\u00e1s medios, una sala, un teatro o un peque\u00f1o escenario en la fiesta de un pueblo en verano. <\/p>\n<p>Luego est\u00e1n los macroconciertos, eventos que en parte tratan de preservar el sabor de lo \u00edntimo, al menos en la iluminaci\u00f3n, el tratamiento de la escena y del p\u00fablico que paga por acceder a ellos, consumir y evacuar a un ritmo fren\u00e9tico refrescos y\/o alcohol. Por \u00faltimo est\u00e1n los conciertos como el de anoche que son una espectacularizaci\u00f3n de lo real. Un evento que cuenta con dos actantes que se suman a lo imprescindible: el espacio urbano como tercer protagonista y el Gran Ojo del medio televisivo.<\/p>\n<p>Es \u00e9ste \u00faltimo actante, el Gran Ojo, el que vehicular\u00e1 todo el evento, el que lo tornar\u00e1 medi\u00e1tico y conducir\u00e1 la finalidad de todas las acciones emprendidas, el tratamiento y el control del p\u00fablico fascinado y tambi\u00e9n del artista fascinador. Tanto es as\u00ed que incluso asistiendo en directo no te queda otra alternativa que observar las gigantescas pantallas instaladas junto al lejan\u00edsimo escenario, pantallas que ya deciden por ti los planos que miras en cada momento y que median por tanto en tu experiencia convirti\u00e9ndola en algo diferido.<\/p>\n<p>Llegados a este p\u00e1rrafo, el p\u00fablico ya no es p\u00fablico, es masa, y como tal es tratado. La masa no debe consumir alcohol, debe consumir horchata, porque existe una alta probabilidad de que se desv\u00ede de la norma y la c\u00e1mara registre actividades no deseadas, cosa que al parecer, con el jugo de la chufa, no pasa. La masa debe estar iluminada y tambi\u00e9n debe estarlo el entorno. La luz densifica la masa, le confiere protagonismo de fluido medi\u00e1tico y visibilidad a sus botes, v\u00edtores y alegr\u00edas, aunque al p\u00fablico que la conforma le reste el placer del recogimiento m\u00edstico, el derecho a la nocturnidad y porqu\u00e9 no, a la alevos\u00eda carnal. <\/p>\n<p>El entorno urbano, la arquitectura esquel\u00e9tica y espectral contra la que se estampan nuestros impuestos tambi\u00e9n est\u00e1 estrat\u00e9gicamente iluminada, es protagonista a tres para ese gran ojo que todo lo ve y todo lo registra. El tel\u00f3n de fondo importa, ya lo creo que importa. Si alguien ha visto la foto que publican los medios puede hacerse una idea de lo que digo: por este orden en la imagen panor\u00e1mica se aprecia un entorno envolvente, lo que llaman \u201cla ciudad\u201d, la masa, unas 30.000 personas y all\u00ed, a lo lejos, la escena, brillante e inflamada, donde podemos imaginar entreg\u00e1ndose al artista fascinador.<\/p>\n<p>Alex Kapranos sali\u00f3 a escena pareci\u00e9ndose mucho a Brett Anderson. Flaco, elegant\u00edsimo, adepto a la religi\u00f3n de los pitillos y el cuero, con un corte de pelo glamouroso y una pose de deidad algo andr\u00f3gina muy apetecible desde el punto de vista sexual, claro. Franz Ferdinand estuvo impecable. Su dominio profesional de la escena y del repertorio deslumbr\u00f3 y sorprendi\u00f3 en un directo con un sonido puro, brillante, audaz y limpio muy superior incluso al de sus discos. Y la voz, potente y madura, indescriptible. Tras de m\u00ed alguien apelaba a los chicos para que se metieran algo y empezaran a transmitir, a comunicar, a cantar de verdad. Parec\u00eda haberlos visto en otra ocasi\u00f3n y le dec\u00eda a su amigo: &#8211; empiezan as\u00ed, pero luego se calientan, ya ver\u00e1s&#8230; Se calentaron, es cierto, pero sin perder jam\u00e1s la compostura, el control y la profesionalidad, se despeinaron, pero sin que se les torciera la raya, digamos. En los bises unas 5.000 personas que se hallaban por casualidad cerca de las primeras filas comenzaron a abandonar \u00abla ciudad\u00bb dej\u00e1ndonos a los verdaderamente interesados por el grupo y situados en la lejan\u00eda, con cara de idotas.<\/p>\n<p>Me llev\u00e9 la c\u00e1mara e hice fotos. Son de horrible calidad, es lo que tienen estos conciertos en los que el gran ojo y los medios acreditados monopolizan la construcci\u00f3n de las im\u00e1genes y gobiernan las ubicaciones estrat\u00e9gicas de poder ic\u00f3nico. Sin embargo he de deciros que estoy contenta. En cierto momento (fue al verle a Alex los zapatos blancos de punta italiana, mmmm), tuve la percepci\u00f3n de que el amor inundaba aquello. Los zapatos blancos de Alex evocaron en m\u00ed ideas acerca de la fascinaci\u00f3n que emanamos, personal o p\u00fablicamente, de la fascinaci\u00f3n que emanan los seres a los que la vida les sube a una tarima para actuar frente a otros. Tambi\u00e9n pens\u00e9 en lo dif\u00edcil que puede llegar a ser gestionar despu\u00e9s la vida vulgar, esa que sucede cuando te bajas a tierra, un mi\u00e9rcoles por ejemplo y te quedas en casa, tranquilamente con tu pijama y tus cereales, escribiendo un post o cont\u00e1ndole a una amiga \u00edntima lo bien que te fue anoche defendiendo \u201cTonight\u201d para 30.000 desconocidos y varias c\u00e1maras de TV que retransmitir\u00e1n el concierto dentro de unas semanas. <\/p>\n<p>Pens\u00e9 en la capacidad de dejarse querer, en que determinadas personas son patrimonio amatorio de los dem\u00e1s y que no les queda otra verdad que dejarse aplaudir, dejarse seducir por su propio poder seductor. Y utilizar con valent\u00eda ese don para fabricar sonrisas y levantar pasiones, sin amilanarse, cuando la pasi\u00f3n llama a su puerta. Todos somos a veces seres fascinadores y siempre, seres fascinados. Fue ah\u00ed, entrando en sincron\u00eda con ese pensamiento casi obsceno, cuando los preservativos comenzaron a volar milagrosamente por el cielo de \u201cla ciudad\u201d. Fue ah\u00ed cuando al parecer los efectos de la horchata se tradujeron en algo procaz y al fin rebelde y humano: decenas de condones inflados comenzaron a volar expandi\u00e9ndose henchidos de amor hacia el infinito. Unos lisos, otros con estr\u00edas, algunos peque\u00f1os, otros talla XXL, los m\u00e1s atrevidos emasculando el rostro orgasm\u00e1tico de los Franz Ferdinand, \u00a1!!Que divertido!!!. <\/p>\n<p>Segu\u00ed su estela en la transposici\u00f3n de las pantallas gigantes, la cac\u00e9 para vosotros y me deleit\u00e9 en la an\u00e9cdota que salpiment\u00f3 po\u00e9ticamente una noche tan correcta, tan&#8230; \u201cpolite\u201d. De esos intangibles sue\u00f1os sexuales que los medios evitar\u00e1n mostrar preservando nuestra ef\u00edmera mediocridad, trata este post.<\/p>\n<p>Pues eso, siempre vuestra y algo  p\u00edcara,<br \/>\nTREMENTINA LUX<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cMe aturde pensar en lo dif\u00edcil que es fascinar en la intimidad siendo nadie o fascinar sinceramente en la intimidad siendo alguien.\u201d Anoche intent\u00e9 ver y escuchar a Franz Ferdinand. Primero entr\u00e9 en el recinto de forma inocente. 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