Quién soy y qué hago

Soy TREMENTINA LUX, soy artista plástica, teórica y práctica de la comunicación audiovisual y los estudios de género. Pinto, escribo, leo, locuto, diseño, fotografio, reflexiono y analizo. Todo esto, sobre todo, me hace evolucionar como profesional y como persona, me motiva y me divierte. Creo este contenido para ti, que me lees y para mí, que también me leo. Soy del mundo y vivo en Valencia.

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Entre el legado de Luna y el estado policial

“Todo aquel que se enfrenta al miedo, a la opresión y a la violencia, y que aún así mantiene sus raíces en el amor, el compromiso y la acción, es mi héroe” Julia Butterfly Hill

Descubrí “El legado de Luna” en el París Valencia de la calle de la Casa de los Caramelos. Es también la calle de las cortes y la calle de los helados de corte. La calle que encaraba con la pasarela del Pont de Fusta, recién derruido, la calle de los heridos en la carga policial del otro día contra el movimiento 15m.

“El legado de luna” en formato tapa dura estaba saldado, 1,95 euros. Durante dos días de lectura estuve con Julia Butterfly Hill viviendo en una secuoya amenazada. Dos días se convirtieron en dos años de lucha, de amor y de tormentas. La calle de los caramelos es un lugar maravilloso, a veces.

Luna es ya un texto y una vivencia que os recomiendo con énfasis. Libro de cabecera de movimientos libres, de los que permite a cada cual recalcular las coordenadas de sus pequeñas acciones para cambiar el curso de las cosas que nos disgustan, que objetivamente no son razonables, que no nos dejan dormir.

Un Estado policial, según la Wikipedia, es un Estado donde el gobierno mantiene un estricto control sobre la sociedad, particularmente a través de la supresión de las libertades civiles y a menudo mediante una fuerza de policía secreta y un gran despliegue e inversión en mecanismos de vigilancia. Esto implica que el control por el gobierno contradice la voluntad de los individuos que están siendo controlados. Así, un Estado policial es inherentemente antidemocrático. Es similar a la ley marcial.

Al acabar el libro deseé vivir en un lugar sin estado. Un lugar así, como Luna, excepcional. Lo comenté en el coche de F., de camino a la playa. -¿No existe, no? Preguntó F. -Creo que no, le dije. Ya sabes, un lugar sin impuestos, sin que las personas valgan lo que valen sus papeles, sin leyes aplicadas injustamente, un lugar en el que vivir, simplemente, rodeada de personas, de seres humanos solidarios que se abrazan al ir a nadar, que intercambian una lechuga por un queso, o un techo, o un día tomando café, sin atribuir a cada cosa un valor de mercado, sino el valor de la necesidad o la apetencia del momento. Donde no es necesario pensar en el bien propio porque todo el mundo piensa antes que nada, en el bien ajeno. Un lugar protegido por el amor, donde nadie te va a dar un porrazo por la espalda o a venderte algo con la obsolescencia programada.

F. se rió, puso “La gallina turulata” y cambiamos de tema. Luego paró junto a las torres para recoger a su hija que la esperaba en la esquina del parque con el bikini puesto, riendo, en brazos de su abuela. La subimos al coche, y mientras la ayudaba a meter en el maletero la bolsa de la niña y el carrito, le dijimos al agente 24148 que nos íbamos ya, que nos íbamos ya, que ni siquiera habíamos parado el motor. Y él, o ella, no lo sé, disimuló mientras estábamos allí, pero por el retrovisor pude ver como le llegaba la inspiración y comenzaba a escribir poesía en su cuadernillo, chupando el lápiz como un mal poeta, avergonzado y a escondidas.

“No volví a ver a Kalani, aunque hablé por teléfono con él un par de veces y me contó que quería dejar el trabajo como guarda de seguridad de Pacific Lumber. Creo que Kalani es un ángel, porque los ángeles son esas personas que aparecen en nuestra vida en el momento preciso en que las necesitamos y desaparecen sin dejar rastro después de habernos ayudado a superar una situación crítica”Julia Butterfly Hill

Menos mal que nos hemos ido, dijo F. – ¿No hemos estado ni dos minutos, no? -El martes me pusieron una multa por ir por la acera con la Valenbisi, estuve veinte minutos esperando a que alguien dejara una en la estación, que está en la acera, por cierto, y ya sabes, luego no hay carril… !!Doscientos euros!! ¿Tú lo entiendes? ¿cómo iba a salir? ¿volando? !Si pesan dieciocho kilos! Me tendieron una trampa, y encima la estación del trabajo estaba ocupada y tuve que dejarla en otra, a más de un kilómetro de distancia… Nunca más nena, nunca más cogeré bicis públicas, es la bolsa o la vida. Menos mal que éste tenía cara de ángel… F. dejó de quejarse, le hicimos carantoñas a la niña, no quise malhumorarla diciéndole que había visto al presunto ángel poeta ejercer diligentemente su profesión…

Dice que estacionó. Dice que son doscientos euros. Lo dice y punto. F me llama al móvil: -¿No paramos, verdad? ¿Te acuerdas, verdad? ¿Quién nos protege, nena, quién nos va a proteger de esto? Cuatrocientos euros en un mes, !400! Tú estabas ahí, lo sabes, no estuvimos ni un minuto, no estacionamos. Es mentira. ¿Cómo puedo demostrarlo?

No puede demostrarlo, no puede, no podemos. En este poema perverso ella es la infractora.

Creo que esto solo se salva como ángeles como Kalani. Ángeles que un día duermen mal porque traicionan la obligación de servir a las personas para convertirlas en seres indefensos a merced de la avaricia de quienes les gobiernan, ángeles capaces de preguntarse si las ordenes que acatan les convierten en mejores personas o en personas crueles, víctimas de su propia y abnegada situación. Ángeles humanos, capaces de enfrentarse al miedo, a la opresión y a la violencia, y mantener sus raíces en el amor, el compromiso y la acción. Capaces de quitarse los guantes y alzar las manos desnudas diciendo basta. Que la crueldad la ejerza directamente quien la ordena.

En fin, nunca he tenido héroes, empiezo a pensar que los tengo y son los descatalogados y especialmente las descatalogadas. Es terriblemente difícil encontrar libro, tanto más difícil cuanto más valiosa es su lectura en los tiempos que corren. Con ella os dejo.

http://www.juliabutterfly.com/en/

TREMENTINA LUX

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